El
arte de la pantomima
Mireya
Castañeda
La pantomima es un arte
muy antiguo, cuya representación se
produce sin palabras, aunque con las
mismas complejidades dramatúrgicas y
estructurales. El mimo, empleando el
lenguaje corporal, construye las
imágenes.
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Ramón Díaz en el monólogo
Sesenta corazones, una obra,
de teatro oral, donde hace
anécdotas y reflexiones,
"sobre las personas que
vivimos o hemos sobrevivido
en el mundo del
espectáculo". |
La clave está en que
cada artista enriquezca su gestualidad
en signos capaces de ser reconocidos por
su público inmediato, y luego hacerlo
universal.
Un nombre nos dará la
definición, y la comprensión, exacta, el
mimo por excelencia, el francés Marcell
Marceau.
Cada país tiene su
tradición, y en Cuba se remonta al siglo
XIX, con la llegada de compañías
europeas, para continuar con el
advenimiento del teatro bufo cubano.
Para la década del 70
del siglo pasado, difícil para el teatro
en la isla, surgió, en las bucólicas
áreas del Parque Lenin, en las afueras
de La Habana, el Teatro de Pantomima de
Cuba, dirigido por un dúo de mimos
que hizo historia, Olga Flora y Ramón.
Allí conformaron un
público al que le ofrecieron puestas
originales como Mimo Ritmo, Viñetas
Populares y Gestos de Cuba,
una versión de Hamlet y de la
novela-testimonio de Miguel Barnet,
Biografía de un Cimarrón.
El dúo y el Teatro de
Pantomima hace años dejaron de existir,
pero Ramón Díaz ha seguido cosechando
éxitos con este arte secular, tanto en
Cuba como en el extranjero,
principalmente en México.
Por esa casi pérdida del
mimo de la escena cubana, llega la
entrevista a Ramón Díaz en su
apartamento habanero.
¿La pantomima?
RD: Estudiaba en la
Escuela de Instructores de Artes, en la
facultad de Teatro, de la cual me gradué
en 1963. Allí recibí clases de Adela
Escartín y Adolfo de Luis. Asistí a
seminarios de Vicente Revuelta en Teatro
Estudio, y lo que me decidió finalmente
fueron las clases del Arte de la
Pantomima que orientó el mimo francés
Pierre Chaussatt.
¿Olga Flora y Ramón?
RD: Una época
maravillosa. Conformamos el dúo y
tuvimos mucho éxito en el Parque Lenin,
y luego en salas de teatro como
Arlequín, Hubert de Blanck, Prometeo, e
hicimos numerosas giras, a México,
Brasil, Venezuela, y también a Europa.
Luego de separarse usted
viajó a México…
RD: Fui por convenio con
la UNEAC y fundé, y dirijo desde hace 20
años, la compañía Mexi-Son, con
artistas cubanos y mexicanos, con el
objetivo de revivir nuestra cultura en
esas tierras, donde hay tanta tradición
y gusta tanto nuestra música.
¿Algunos espectáculos?
RD: Pues me gusta hablar
de Entretejen, donde narramos la
historia de las relaciones culturales
entre Cuba y México. Tiene textos de
José Martí, Alejo Carpentier, Juan Rulfo
y Sor Juana Inés de la Cruz.
Investigando para esta obra descubrí que
la nana de Sor Juana Inés era cubana.
Hemos montado El son de Electra,
sobre la Electra Garrigó de
Virgilio Piñera; Siempre en mi
corazón, la vida de Ernesto Lecuona,
y El son entero, de Nicolás
Guillén con canciones de Matamoros.
También trabajan para
los niños…
RD: Tenemos varias
piezas, entre ellas Carrusel y
Barquito de papel, que hemos
presentado en el Guiñol Nacional.
Celebró en el Mella los
30 años de Cimarrón…
RD: Esta vez la titulamos Por
Cimarrón, espectáculo de mimo-drama,
y la renovamos con un elenco de jóvenes
figuras de Mimo Teatro que dirige Nancy
Rodríguez, de la Compañía de Danzas
Tradicionales JJ, de Johannes García,
que hizo la coreografía, y el Grupo
Yagruma. Para esta fiesta, Polito Ibáñez
compuso expresamente la canción Por
Cimarrón. Me place recordar que al
estreno acudieron Abel Prieto, entonces
ministro de Cultura y Miguel Barnet,
autor de la novela y presidente de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
Usted y el Consejo de
las Artes Escénicas trabajan para
realizar en Cuba un Festival
Internacional de Pantomima…
RD: Así es. Este
Festival se ha hecho en Argentina y en
México. Le aseguro que todos los
artistas quieren venir a Cuba y tener
una experiencia personal. Ya tenemos más
de 200 solicitudes y esperamos poder
hacerlo para el último trimestre de este
año.
¿Algunas noticias?
RD: Empecé una versión
de El viejo y el mar, de Ernest
Hemingway. Aquí en Cuba la escribió y
por ella recibió el Premio Nobel de
Literatura. Quiero llevarla a escena el
año próximo que se celebran los 70 años
de esa novela. Será un unipersonal.