Las nubes desfilaron sobre La Habana.
Todo indicaba que no dejarían ningún
regalo, pero otra vez se desató furiosa
la lluvia para retrasar un par de horas
el inicio del segundo partido de la Gran
Final entre Industriales y Ciego de
Ávila, que comenzó el martes y terminó
entrada la madrugada de hoy..
Temprana
ventaja tomaron los Azules sobre el
abridor Osmar Carrero, para deleite de
los casi 40 mil aficionados que colmaron
las gradas del parque Latinoamericano en
osado desafío a la lluvia. Sin embargo,
en el tercer capítulo los Tigres ya
estaban delante en la pizarra y jamás
perdieron la punta.
Ante los envíos de Ian Rendón, por
enésima ocasión sin control en sus
lanzamientos, la tropa de Roger Machado
produjo a sus anchas y mantuvo la línea
ascendente en cuestiones ofensivas,
acentuando el contraste con la pobre
actuación registrada durante la campaña
regular.
"Este año subimos las cargas en los
entrenamientos pretemporada con vistas a
llegar en el tope de forma hacia el
tercio final, aunque nunca pensamos que
terminaríamos la serie con tan solo 272
de average colectivo. El despertar se
retrasó, pero ahora todos están muy
ajustados", señaló el mentor avileño.
Este resurgir lo han sufrido en carne
propia los pitchers capitalinos, que han
soportado 19 inatrapables en los dos
choques, mientras la tanda de
Industriales ha flaqueado a la hora
cero, en gran medida por el trabajo de
los serpentineros, primero Vladimir y
ahora Yander Guevara, otra vez dominante
como en el sexto juego de la serie
particular entre ambos, cuando completó
diez entradas sin permitir anotaciones.
Ahora muchos no dan crédito tras las
dos victorias avileñas, pues ciertamente
Industriales salió con la etiqueta de
favorito. No obstante, si un equipo
reúne todas las condiciones para
vencerlos en estas circunstancias son
los Tigres, de lo que es consciente el
capitán de los Leones, Carlos Tabares.
"Explotan al máximo los errores del
contrario y ponen mucho la velocidad en
función de la ofensiva. Saben jugar
pelota", reconoció.
Remar río arriba es la única opción
de los Azules, en valla ajena los tres
próximos desafíos y con las cábalas en
contra, pues de las 12 veces que un
conjunto ha ganado los dos primeros
pleitos de un play off, en diez se ha
llevado el gato al agua.
Para el choque del viernes en el
Cepero, Vargas pretende no alterar su
rotación y confirmó al derecho Frank
Montieth como abridor, mientras Roger
dependerá nuevamente de su as, Vladimir
García, quien acumula cinco triunfos por
segundo año consecutivo en una
postemporada.
"Tiene el descanso necesario, está
listo y contra Industriales no se puede
dar ninguna brecha", aseguró Machado.