LONDRES.— Él no lo podía creer. Por
primera vez en su carrera, el pesista
Sergio Álvarez (56 kg) se va en blanco
en una competencia. Y esta de hoy, la de
los Juegos Olímpicos, le ha dolido en el
alma.
"Quiero meditar si continúo o no, ya
tengo 32 años y ahí viene una hornada de
jóvenes prometedores", dijo mientras en
su rostro mostraba la huella de quien
puso todo su corazón en el intento.
"El arranque no es mi mejor
movimiento, y lo hice bien, pero no sé
ni qué pasó después. Estaba concentrado
para darle al peso, sin embargo, hay
días en que las cosas no salen. Cuando
fallé en la primera prueba del envión
creí poder resolver el problema, pues
esa alzada te mete de lleno en la
competencia; ahí noté que apenas estaba
empujando", explicó el dos veces titular
del orbe.
Sergio Álvarez y Yasmani Romero en el
lugar 11 (112-146-258) doblaron por Cuba
en esta jornada cumplida en el centro
multipropósitos Excel.
.
Desde el mismo principio, Chol Yun Om,
de la RPD de Corea, marcó su territorio,
en el grupo B y cerró con 168 kg, que
sumados a sus 125 en arranque, le
concedieron los 293 válidos para el oro.
El chino Wu Jingbiao consiguió la plata
(133-156-289) y Valentin Hristov, de
Azerbaiján, capturó el bronce
(127-159-286).
Álvarez le dio a sus dos
oportunidades de apertura, 117-121 en el
arranque, pero en 125 no pudo
estabilizar el peso. La falla le hizo
bajar a la novena plaza una vez
finalizada la mitad de la porfía por las
medallas.
Para la complementaria, el antillano
pidió 150, pero se le fueron las pesas
por la espalda. Volvió a errar en los
dos turnos siguientes y quedó sin total
y sin ubicación. Al entrar en la lid
presentó un biatlón tope de 283 kg.
Yasmani Romero también estuvo por
debajo de lo esperado, pues tiene como
máxima cifra 270 kg. El miércoles saldrá
a la plataforma el granmense Iván Cámbar,
en los 77 kg.
Zulfiya Chinshanlo, de Kazajstán,
ganó el oro en los 53 kilogramos al
elevar hasta 226 kg el récord olímpico e
imponer una nueva primacía para el
evento y mundial en el envión, con 131
kg.
Premiada por el público con una gran
ovación cuando elevó sobre su cabeza la
pesada carga, Zulfiya pidió que le
colocaran 135 kg en la barra, pero su
intento resultó fallido.