NACIONES UNIDAS, 7 de junio.— Cuba
reiteró hoy en Naciones Unidas su
rechazo a cualquier forma de
intervención extranjera directa e
indirecta en Siria, y al apoyo a los
grupos armados irregulares que operan en
ese país.
Al mismo tiempo, denunció las
políticas de injerencia y
desestabilización dirigidas a imponer un
cambio de régimen en Damasco y subrayó
que el Consejo de Seguridad no puede
actuar como instrumento para esas
acciones en ningún país.
La obligación del Consejo de
Seguridad es fomentar la paz, no la
violencia, evitar la desestabilización,
proteger al pueblo inocente y no usarlo
o manipularlo para fines geopolíticos,
dijo el representante permanente alterno
de Cuba ante la ONU, Oscar León
González.
Al hablar en el plenario de la
Asamblea General, el diplomático agregó
que esas son también las
responsabilidades de Naciones Unidas en
su conjunto, empezando por los estados
miembros y su Secretario General.
Advirtió que la información
disponible sobre la crisis en Siria es
fragmentada, imprecisa y objeto de
frecuente manipulación, y consideró
alarmantes los llamamientos que apuestan
por el uso de la fuerza y la violencia.
Asimismo, rechazó la tendencia a
desoír las propuestas y medidas del
Gobierno sirio y respaldó los esfuerzos
de algunos países para lograr una
solución pacífica a la crisis.
Criticó, además, las maniobras de
algunos miembros de la OTAN para
conseguir que el Consejo de Seguridad
legitime una agresión contra Siria. Al
respecto, denunció la complicidad de
grandes medios de difusión, habituados a
distorsionar la realidad y a no
responder por las consecuencias de sus
actos.
León González rememoró los
precedentes creados a partir de casos
recientes de manipulación de la Carta de
la ONU, el doble rasero y la violación
del Derecho Internacional y se opuso a
los intentos de socavar la
independencia, soberanía e integridad
territorial de Siria.