Compás
de espera en Consejo de Seguridad por
Siria
NACIONES UNIDAS, 3 de
febrero (PL).— La batalla en el Consejo
de Seguridad por una resolución sobre la
crisis en Siria entró hoy en un compás
de espera y depende ahora de las
capitales de los 15 países miembros del
órgano.
Luego de tres días de
duras negociaciones y de igual número de
borradores discutidos, el cuerpo decidió
anoche enviar a sus respectivos
gobiernos un texto que puede ser el
definitivo para su aprobación en una
fecha aún indeterminada.
La última versión discutida la víspera
omite partes esenciales de propuestas
anteriores hechas por Estados Unidos,
Francia, Gran Bretaña y Marruecos y que
obligaba a la salida del poder del
presidente sirio, Bashar al-Assad, .
También elimina los reclamos de las
potencias occidentales y de algunos
Estados árabes para imponer sanciones y
un embargo de armas a Siria.
Tenemos un documento que haremos llegar
a nuestros gobiernos para ver cuál será
el resultado, dijo a los periodistas el
representante permanente de Rusia ante
la ONU, Vitaly Churkin, ejecutor de la
férrea postura mantenida por Moscú para
llegar al nuevo texto.
El embajador de Togo, Kodjo Menan, quien
asumió ayer la presidencia de esa
instancia, explicó a los periodistas que
la actual redacción habla de una
transferencia pacífica hacia un sistema
político democrático y plural.
De esa forma desapareció la demanda de
cambio de régimen pretendida por los
occidentales, así como el pedido de
crear un gobierno de unidad nacional y
celebrar elecciones.
Menan expresó que el Consejo de
Seguridad quiere alcanzar un consenso lo
más pronto posible y enviar una señal
fuerte a las partes del conflicto en
Siria para que cesen la violencia.
No obstante, descartó fijar una fecha
para la votación del documento, aunque
mencionó el próximo lunes como una
posibilidad.
Desde el inicio de las discusiones sobre
el tema sirio en el Consejo de
Seguridad, Rusia y China, cion derecho
de veto en tanto que miembros
permanentes del órgano, cerraron
cualquier vía hacia una repetición en
Siria de lo ocurrido en Libia.
En aquel país, una
resolución aprobada en marzo del año
pasado con las abstenciones de Moscú y
Beijing fue manipulada por las potencias
occidentales y permitió la intervención
militar de la OTAN que derrocó al
gobierno de Muamar el Gadafi.
Las delegaciones rusa y china vetaron en
octubre un anterior intento de Estados
Unidos y los países occidentales
miembros del Consejo de Seguridad para
condenar a las autoridades de Damasco y
aplicar sanciones.
Los acuerdos del Consejo tienen que ser
aprobados por el voto positivo de nueve
de sus 15 integrantes y ninguno en
contra de los cinco miembros permanentes
(veto): Estados Unidos, Francia, Gran
Bretaña, Rusia y China.
Los otros asientos del cuerpo están
ocupados ahora por Alemania, Portugal,
India, Colombia, Guatemala, Marruecos,
Paquistán, Suráfrica, Togo y Azerbaiyán.